Un silencio entre los ruidos que vienen desde el alambre de la banqueta de enfrente, un par de extrañas presonalidades emplumadas se presentan indiferentes. dispuestas a darle al mundo un nuevo ritmo para silbar.
Me costaba trabajo enfocar en sus rostros, parecian un par de niños tratando de volar, un sonido ligero salio de su garganta, y esas bellas alas se pusieron a flotar.
Zapatos color pistache que no me dejan descanzar.. al sonido de sus cantos me encantaria toda la vida bailar.
Quiziera silbar tan fuerte para que me pudieran escuchar.
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